Sr. Raimundi.- Señora presidenta: en primer término quiero resaltar el tono del debate porque tal vez haya habido alguna excepción, pero en general no fue una discusión encarada como otras veces en que hay ejes del mal. Aquí hubo planteos y matices distintos, pero todos convergentes hacia un objetivo común que es ver cómo devolvemos la política al universo de las ideas, asumiendo seguramente que cada uno de nosotros tiene por a o por be alguna cuota de responsabilidad en la crisis política de la Argentina en los últimos años. Me parece que eso puede ayudar a encontrar caminos comunes.